Los alimentos ultraprocesados suelen contener altos niveles de sodio, grasas saturadas y azúcares añadidos, además de aditivos que reducen la calidad nutricional de la dieta. Su consumo frecuente se asocia con un mayor riesgo de enfermedades crónicas.
Se recomienda priorizar alimentos frescos o mínimamente procesados como parte de la alimentación diaria.
Referencia:
Pan American Health Organization. (2019). Ultra-processed food and drink
products. https://www.paho.org